
Inteligencia artificial
Servicios gestionados de inteligencia artificial
La parte que casi nadie contrata y todo el mundo necesita: operar el sistema después de ponerlo en marcha.
En resumen: operación continuada de soluciones de inteligencia artificial en producción, con supervisión humana, medición de calidad, gestión de incidencias y la documentación que exige el marco europeo. El proyecto de implantación es la parte corta; esto es la larga.
La mayoría de los proyectos de inteligencia artificial no fracasan durante la implantación, fracasan a los seis meses. El sistema se degrada, nadie mide la degradación, y cuando alguien la nota la confianza del equipo ya se ha perdido.
Un servicio gestionado existe para evitar exactamente eso: alguien mide la calidad de forma continua, revisa los casos límite y responde cuando el sistema deja de comportarse como el día de la puesta en marcha.
Qué incluye
Según el sistema y el caso de uso.
- Supervisión humana de las salidas del sistema en producción
- Medición continua de calidad contra criterios acordados con usted
- Revisión de casos límite y de las decisiones marcadas como dudosas
- Detección y notificación de degradación del rendimiento
- Mantenimiento de la documentación técnica y de gobernanza
- Informes periódicos de volumen, calidad y casos escalados
Qué no incluye
Los límites de responsabilidad.
- Responsabilidad legal como proveedor de un sistema de IA, que depende de su papel y del sistema
- Garantía de exactitud de las salidas de un sistema probabilístico
- Decisiones de negocio tomadas a partir de las salidas del sistema
- Sustitución de la supervisión humana que la normativa exija en su caso
Desde dónde se presta
Desde Polonia cuando el sistema trata datos que deben permanecer dentro del Espacio Económico Europeo, que es el caso más frecuente en este servicio.
Desde el corredor con Latinoamérica cuando la revisión se realiza en español y el tipo de dato lo permite, con los instrumentos de transferencia correspondientes.
Gobernanza y trazabilidad
Las obligaciones de transparencia del artículo 50 del Reglamento de Inteligencia Artificial se aplican desde el 2 de agosto de 2026: las personas deben saber que interactúan con un sistema de IA, y el contenido sintético debe etiquetarse.
Las obligaciones aplicables a sistemas de alto riesgo tienen un calendario posterior, con aplicación diferida a diciembre de 2027 para los supuestos del anexo III y a agosto de 2028 para los del anexo I. Conviene saberlo porque determina qué hay que tener listo ahora y qué admite planificación.
En la práctica operativa, lo que sostiene ambas cosas es el registro: qué decidió el sistema, con qué entrada, cuándo, y qué persona revisó el caso cuando hubo revisión. Sin ese registro, responder a una reclamación se convierte en una reconstrucción.
Esto es información general sobre la normativa y no asesoramiento jurídico. Trabajamos junto a sus asesores.
Preguntas frecuentes
¿Por qué hace falta un servicio gestionado?
Porque un sistema de IA en producción se degrada y nadie lo nota hasta que el daño ya está hecho. La medición continua es lo que convierte un piloto exitoso en un sistema que sigue funcionando a los dos años.
¿Con qué modelos trabajan?
Trabajamos con los modelos y las plataformas que su caso requiera, y no recomendamos proveedores concretos en esta web. La elección depende del tipo de dato, del idioma, del coste por operación y de dónde puede tratarse la información, y se razona en la propuesta.
¿Quién responde si el sistema se equivoca?
Depende del papel de cada parte y del tipo de sistema, y es una cuestión que conviene fijar en el contrato con sus asesores. Lo que sí garantizamos es la trazabilidad necesaria para saber qué ocurrió.
¿Pueden operar un sistema que no han construido ustedes?
Sí, y es frecuente. La primera fase documenta el comportamiento real del sistema y establece la línea de calidad de partida, que casi nunca está medida.
¿Tiene un sistema de IA en producción sin supervisión?
Cuéntenos qué hace, qué volumen procesa y cómo mide hoy su calidad.